Nota de Prensa en relación a la ampliación de la carretera Rioseco – Soto de Agues

La ampliación de la carretera de Rioseco a Soto de Agues es un despilfarro y una agresión a personas y medio ambiente.

La obra prevista en Sobrescobio no superaría ningún análisis de impacto económico, ambiental, de género y de infancia

El proyecto de acondicionamiento de la carretera de Rioseco a Soto de Agues, actualmente en fase de información pública de las expropiaciones, consiste en ampliar la anchura de la vía de 4 a 6 metros, eliminar curvas y aumentar la velocidad de circulación hasta unos 90 kms/hora. Todo ello con un coste de varios millones de euros para menos de 3km y con un impacto grave sobre el medio ambiente, la ganadería y habitantes de la zona. Y ello teniendo en cuenta que se trata de un Espacio Protegido de la Red Natura 2000, ZEC y ZEPA (Zona de Especial Conservación y Zona de Especial Protección para las Aves), Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Redes.

En la actualidad esa carretera local, similar a las de acceso a otros pequeños pueblos, presta servicio de forma razonable a los tráficos locales y turísticos de la zona y no requiere ningún aumento de anchura ni de velocidad de circulación del tráfico. La única obra deseable y razonable sería, en todo caso, la reparación del firme, mejora de las cunetas y señalización y el acondicionamiento de una acera o senda paralela para proteger el tráfico peatonal, ciclista y ganadero.

No hay que olvidar que esa carretera, además de vía de comunicación para los vehículos que circulan entre Rioseco, Villamorey, Ladines, Soto de Agues y la Ruta del Alba, también se utiliza para el movimiento del ganado a los pastizales y praos de la zona y como ruta de paseo de los y las habitantes de los pueblos que atraviesa, en su mayoría, personas mayores con diversas dificultades de movilidad y sin automóvil.

Por todo ello consideramos que la obra proyectada, cuyas expropiaciones se pretenden tramitar ahora, tal como está planteada, es un despilfarro intolerable de recursos públicos y además tendría un impacto negativo grave sobre el medio ambiente (con talas de árboles valiosos y más atropellos de animales), sobre las personas (en particular las mayores y los niños y niñas que correrán mucho más riesgo al salir a la carretera o tendrán que renunciar a pasear por ella, así como quienes opten por el desplazamiento peatonal o ciclista), sobre el patrimonio cultural (con eliminación de muros y cierres tradicionales e impacto paisajístico con la construcción de nuevos taludes y escolleras) y sobre la ganadería, que se encontrará con una barrera más peligrosa para su movilidad.

Por todo ello desde ANA hemos alegado y solicitamos la paralización inmediata de este proyecto y de sus expropiaciones y la revisión del mismo de forma que evite todos los impactos negativos señalados y produzca sólo impactos positivos.

En Uviéu/Oviedo, a 5 de diciembre de 2018.